EL MODELO NEURONAL DE LA GLOBALIZACION EMERGENTE

 

por Charles Francois

Presidente Honorario
Asociación Argentina de Teoría General de Sistemas
y Cibernética - GESI, Buenos Aires - Argentina

Profesor Visitante
Instituto Andino de Sistemas - IAS, Lima - Perú

© Proyecto Cerebro Colectivo, Instituto Andino de Sistemas - IAS, Lima - Perú, 2000.
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"Creo en mi propia falibilidad"

George SOROS

1. El Cerebro, las Neuronas y el Modelo Neuronal

El neuro-biólogo francés, Jean-Pierre Changeux, profesor en el Colläge de France en Paris, escribe: "El encéfalo del hombre se presenta como un gigantesco ensamblado de decenas de miles de millones de neuronas enmarañadas como telarañas y dentro de las que disparan y se propagan miríadas de impulsiones elÉctricas, retransmitidas en ciertos momentos y lugares por una rica paleta de señales químicas".

Agrega: "La identidad entre los estados mentales y los estados fisiológicos o fisio-químicos del cerebro se impone con toda legitimidad". Ello no implica sin embargo un riguroso determinismo físico-químico o genético.

Intervienen en efecto algunos factores inherentes a un conjunto de elementos que cumplen - como conjunto - una función sometida a limitaciones de caracter más general. El cerebro, por ejemplo, depende del equilibrio satisfactorio de la fisiología global del organismo. Si, por pocos minutos, deja de recibir la irrigación sanguínea que necesita, deja definitivamente de funcionar.

Por otra parte, en una red de interconexiones complejas, tienden a crearse zonas internamente más conectadas que otras. En el caso del cerebro, ello corresponde a ciertas localizaciones más específicas, como por ejemplo la percepción visual u auditiva o zonas que comandan el habla.

Sin embargo, aunque de una manera aún no perfectamente comprendida, los elementos de conocimiento memorizados parecen no estar almacenados en lugares estrechamente delimitados sino que estarían recirculados de manera más o menos permanente en todo o gran parte del neo-cortex. Ello explica por ejemplo que una persona afectada por un derrame cerebral no demasiado grave, en una zona limitada del cerebro, puede recuperar con bastante rapidez conocimientos linguísticos o profesionales que parecían irremediablemente perdidos.

Ello corresponde a ciertas características muy peculiares de la "sociedad" neuronal. Por una parte, se evalúa en aproximadamente cien mil millones el número de neuronas en un cerebro. Pero, por otra parte, cada neurona tiene sólo unos 10.000 contactos con otras neuronas y estos contactos no son continuos, sino intermitentes por ser determinados por umbrales mínimos de actividad en función de la cantidad de impulsos que la neurona individual recibe.

  • Ello significa que la organización de cada cerebro es original y hasta cierto punto limitada por ciertas restricciones.
  • Además, debe tenerse en cuenta que la transmisión de los impulsos, por más rápida que sea, no es instantánea, ni en general directa (Modelo del hipercubo). La actividad del cerebro tiende por lo tanto a ciertos desfasajes en el espacio y en el tiempo. Este tipo de actividad es característica del caos, en su nuevo sentido matemático y físico: el proceso caótico sigue determinado y limitado en tÉrminos generales, pero puede atravesar fases aleatorias que se manifiestan como imprevisibles crisis temporarias de desorden.
    • Finalmente, otra característica muy importante es que la organización cerebral se construye espontáneamente durante la gestación según procesos extremadamente complejos y en general irreversibles. Además, este proceso de construcción prosigue intensamente durante los primeros años de la vida, y aunque se va atenuando con la edad, no parece terminar nunca totalmente.

    2. El Modelo Neuronal Emergente de la Globalización

    Pero, ¿cuál es la razón de esta digresión neuro-fisiológica en un estudio de la globalización?.

    Es que el modelo de organización y actividad neuronal posee características bastante parecidas a las del sistema humano planetario en formación.

    Como las neuronas, los seres humanos son ahora miles de millones en el planeta y pueden actuar como receptores y emisores de impulsos. También como ellas, están cada vez más interconectados - al menos potencialmente - por una red de transmisión apta para la comunicación en cualquier momento a cualquier distancia y en cualquier dirección de cualquier tipo de información. Esta red hasta utiliza el mismo modo binario de impulsos que impera en las transmisiones entre neuronas.

    Por otra parte, la existencia y la sobrevivencia del sistema planetario están sometidas a un imperativo absoluto.Al igual que las neuronas en el cerebro que necesitan de manera imprescindible de la irrigación sanguínea que las provee de oxígeno y de energía, el conjunto del sistema humano planetario queda bajo la absoluta exigencia del mantenimiento y la sobrevivencia biológica y fisiológica de un número suficiente de los individuos que lo componen.

    Desastres locales podrán también afectar en menor o mayor medida al conjunto global, al igual que los derrames que pueden afectar un cerebro. Se puede perfectamente concebir la destrucción irreversible de partes importantes del sistema planetario, aunque, como en el cerebro, algunos elementos de conocimiento podrían llegar a salvarse y recuperarse a condición de seguir existiendo en otras partes del sistema. Un extraordinario ejemplo histórico fue la necesidad en algunas aldeas francesas después de la gran peste bubónica de los años 1347 y siguientes de "importar" desde Italia algunos artesanos para reemplazar los nativos que se habían llevado sus conocimientos a la tumba. En un sistema global, una cierta redundancia sigue siendo necesaria.

    También en el sistema planetario en formación, si bien todas las comunicaciones son en principio posibles, sólo se producen algunas. Cada individuo está sólo potencialmente conectado con un número limitado, anque considerable, de otros individuos. Y de estas conexiones posibles, sólo algunas se activan - y de manera a veces preferencial - en sólo un número limitado de momentos.

    Se observa asimismo un fenómeno de organización progresiva, que describiré en otras presentaciones y que tiene que ver con los diferentes aspectos de la vida humana en general: ecológico, económico, sociológico, político y geopolítico, cultural.

    Por otra parte, la multisimultaneidad de muchos sucesos en todo el planeta impedirá para siempre una rigurosa coherencia determinística y producirá a veces fenómenos completamente imprevistos.

    En sí misma, la globalización aporta propiedades emergentes, que resultan de las interacciones que transforman una colección de elementos incoordinados en un sistema coherente y funcional.

    Este aporte emergente resulta de las sinergías que se producen al entrar en contacto elementos anteriormente inconexos. Ya es el caso muy sencillo de dos átomos de hidrógeno que entran en combinación con un átomo de oxígeno para formar una molÉcula de agua. En materia técnica, fue por ejemplo el caso, muy determinante por cierto, del uso de un derivado del petróleo en el motor a combustión interno inventado por Lenoir (1860). Cabe observar en este sentido que prácticamente ninguno de los instrumentos que usamos, aún los más corrientes, es realmente simple. Todos resultan de un lento proceso de aglutinación de varias - a veces numerosas - innovaciones técnicas a menudo sin relación aparente. Otro ejemplo es el de los teclados de computadoras, derivado del teclado del piano por el creador de la primera máquina de escribir (Mittelhofer, Austria, 1867) y luego objeto de una larga evolución.

    Los pocos ejemplos señalados muestran profundas analogías entre dos mega-sistemas auto-construídos en forma de una red extremadamente compleja de posibles interrelaciones etre un número enorme de elementos de igual naturaleza y aptos para intercomunicarse de un modo significante.

    Para comprender mejor el proceso de globalización humana planetaria, actualmente en curso, podemos en resumen estudiar con especial interés los aspectos siguientes:

    - ¿Cómo se está organizando la red de interconexiones entre los elementos humanos y técnicos del nuevo mega-sistema?. Ello redondea básicamente en un estudio de los modos de comunicación y de sus recientes transformaciones.

    - ¿Cómo tienden a aglutinarse y a organizarse grupos específicos de elementos en función de las condiciones antiguas que conservan su vigencia y de las nuevas que imponen nuevas formas de organización?.

    - ¿Dónde están eventualmente las contradicciones y qué problemas pueden traer?.

    - ¿Cuáles son las restricciones globales que van apareciendo y en qué medida anulan, reducen o al contrario incrementan las limitaciones al desarrollo y eventualmente a la sobrevivencia de todo o partes del mega-organismo planetario?.

    - ¿En qué medida, en qué plazo y a qué costo podría llegar a estabilizarse el nuevo sistema planetario. O quizás, por qué razones sería inherentemente inestable y qué conclusiones deberían sacarse de tal estudio?.

    - ¿Cómo influirán las nuevas formas de organización sobre las condiciones de sobrevivencia, el modo de vida de los individuos, sobre su psicología y sobre su participación en la vida comunitaria?.

    3. Conclusión

    En un principio esta investigación debe necesariamente basarse en descripciones tentativas de los hechos y sucesos observables. Sin embargo, como toda descripción es descripta por algún observador que es también un actor, es necesaria una discusión profundizada de las mismas entre un gran número de observadores que pueden tener puntos de vista, e inclusive prejuicios, muy alejados unos de otros.

    Además, las situaciones y las transformaciones en las cuales nos encontramos imbricados son tan complejas y multifacéticas, que ningún observador puede solo de por sí pretender una visión global.

    Es también obvio que nos encontramos como viajando a través de un paisaje constantemente cambiante. En cualquier momento puede surgir algún elemento o suceso nuevo susceptible de transformar profundamente... la transformación misma. En consecuencia, cualquier conclusión, aún resultando de un amplio consensus, será necesariamente provisoria y siempre sujeta a revisión. Nunca deberemos aferrarnos a nuestros propios modelos y cometer el error de confundirlos con la realidad. Y menos aún deberemos pretender actuar sobre la realidad en la creencia ciega en la validez de nuestro modelo. La realidad tiene siempre razón, aún si no la entendemos cabalmente y cualquier acción nuestra podrá ser efectiva sólo si resulta de una elección entre las posibilidades que la realidad nos ofrece ... realmente y que habremos comprendido en forma suficiente.

    BIBLIOGRAFIA

    BEER, Stafford: The Surrogate World we manage - Behavioral, Science, Vol.18, Nr.3, 1973

    CHANGEUX, Jean-Pierre: L'Homme Neuronal - Fayard, París, 1983

    LAMBERT, Philippe: La Construction du Cerveau - Athéna, Nr.140, Namur Bélgica, 1998

    MINSKY, Marvin: La Sociedad de la Mente, Ed. Galápago, Buenos Aires, 1986

    SOROS, George: Soros on Soros, Wiley & Sons, New York, 1995


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