GEO-ECONOMIA DE LA GLOBALIZACION

por Charles François

Presidente Honorario
Asociación Argentina de Teoría General de Sistemas y Cibernética - GESI (Argentina)

Profesor Visitante
Instituto Andino de Sistemas - IAS (Perú)

© Proyecto Cerebro Colectivo, Instituto Andino de Sistemas - IAS, Lima - Perú, 2000.
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1. Introducción

El proceso de globalización de la economía es un fenómeno multifacético cuya descripción completa es probablemente imposible en las actuales circunstancias. Es posible que algunas de sus modalidades estén aún poco visibles o implícitas.

Aún así, varios de sus aspectos ya se manifiestan con amplitud, aunque no necesariamente ligados de manera evidente al proceso mismo.

Consideraremos algunos, tratando de vislumbrar sus consecuencias probables en materia de globalización.


2. La Globalización Empresarial

Un fenómeno que por cierto dista de ser nuevo, es la fusión de empresas. Desde el principio del proceso de industrialización se han observado casos en que una empresa más grande absorbía a una más chica, o dos empresas de dimensiones similares se fusionaban en una más grande.

Sin embargo, el fenómeno ha evolucionado considerablemente en el transcurso del tiempo y está ahora tomando nuevas características.

El motivo de la fusión o absorción es disminuir o eliminar la competencia, o producir economías de escala, o ensanchar un mercado. Estas metas no son recíprocamente incompatibles. Además, las empresas fusionadas pueden ser simplemente complementarias, en lugar de competidoras. En estos casos, se buscan efectos de sinergía.

En el pasado, las fusiones se producían generalmente dentro de los límites de un mismo país. Estos movimientos se han observado por ejemplo en la industria automotriz, en la industria metal-mecánica o en la de componentes eléctricos, tanto en países europeos como en Estados Unidos. Asimismo, muchas fusiones del pasado fueron operaciones relativamente modestas del punto de vista de los capitales en juego.

Más recientemente, el tipo de fusiones ha empezado a cambiar bajo la influencia de la rápida y creciente internacionalización de los mercados. Antes, el mercado de una empresa era, por ejemplo Italia. Con el advenimiento del Mercado Común Europeo y su progresiva ampliación a nuevos países, el mercado se ha ensanchado enormemente. Ello produce dos efectos contradictorios, ambos debidos a la eliminación de las barreras aduaneras. Por un lado, se obtiene el acceso al mercado ampliado; pero, por otro lado, los competidores de otros países miembros consiguen el acceso al mercado nacional anteriormente protegido, cuando no, estrictamente reservado.

En un sistema de este tipo, la única treta posible es el recurso a barreras no-aduaneras, bajo pretexto de reglamentaciones técnicas de algún tipo. Pero ello no suele durar mucho porque las víctimas se defienden haciendo intervenir a los organismos comunitarios o internacionales competentes. En la Unión Europea, además, el advenimiento muy próximo de la moneda única eliminará también las desigualdades cambiarias, a veces manejadas por los gobiernos nacionales al menos en parte u ocasionalmente por razones de competitividad internacional.

En este tipo de situaciones, es el productor más eficiente quien tiene las ventajas decisivas. Y el productor más eficiente es generalmente el mayor, desde el l punto de vista de la producción y del capital. A partir del momento que los mercados se pierden o se conquistan por razones realmente económicas, una de las conclusiones más obvias es que más vale ser un peso pesado que un peso mosca.

La constitución de los grandes mercados regionales - en sí misma una primera forma de globalización económica - revela así ser un considerable incentivo para fusiones que con el tiempo serán eventualmente transnacionales. Es, efectivamente, lo que se verifica en Europa Occidental, donde se ven ahora empresas alemanas absorber a empresas inglesas, una empresa sueca fusionarse con una empresa suiza (aún si este útimo país no es miembro de la Unión Europea!), bancos holandeses fusionándose con bancos belgas o ingleses. Inclusive, grandes empresas nacionales pueden fusionarse dentro de un mismo país, porque su alcance es europeo o mundial. Es lo que se ha visto hace poco tiempo en Suiza con Novartis, resultado de la fusión de Ciba-Geigy (ya resultado de una fusión anterior) con Sandoz.

Pero este mismo proceso se está ahora mundializando. Empresas norte-americanas empiezan a fusionarse con empresas europeas, como por ejemplo recientemente Chrysler con Daimler Benz o Wellcome con Glaxo. El movimiento hasta alcanza ahora empresas del sector terciario como por ejemplo grandes empresas consultoras, o empresas financieras especializadas en la inversión institucional.

Aunque resulta bastante horroroso notarlo, hasta los grandes traficantes de drogas o de armas ya no ignoran nada del arte de la globalización por ósmosis solapada entre fronteras cada vez más permeables.

Simultáneamente, los objetivos y la organización interna de las empresas se están amoldando rápidamente a las nuevas condiciones. En este sentido, se observan dos fenómenos muy importantes: el outsourcing, ligado estrechamente al "just in time" a la japonesa, y la concentración sobre lo que se llama ahora el "core business".

El "just in time" es básicamente el arte de evitar las inmovilizaciones largas y costosas en existencias de piezas y elementos en depósitos propios. Las grandes empresas han descubierto que es mucho mejor dejar a sub-contratistas la carga y la responsabilidad de entregar casi al instante lo que necesita la empresa central, reservándose ésta el rol de simple ensambladora y vendedora de una marca promocionada. El sistema equivale a pasar la carga del financiamiento de la producción y del stock al contratista.

Además aparece la posibilidad de presionar al contratista si existen otros contratistas competidores o si la gran empresa es cliente exclusivo o al menos muy mayoritario. El sistema termina por asemejarse a una especie de neo-feudalidad económica.

Se observa ahora una notable extensión del método. Si una gran empresa se instala en un país nuevo, trata de llevarse a sus contratistas, o de aplicar el sistema a posibles contratistas en el nuevo país. Sería incluso posible que veamos pronto fusiones entre contratistas. Se ve que la primera globalización es quizás la del método en sí mismo.

El repliegue sobre el "core business" es también un nuevo e importante factor de concentración a escala regional y probablemente dentro de poco tiempo, mundial. Se observa que varias grandes empresas están ahora eligiendo el tipo de actividad en el que más éxito y capacidad técnica poseen. Puede ser la producción de semillas seleccionadas o la de PVC, o cualquier otra.

Desinvierten -por así decirlo- en sectores en que no son dominantes en su actividad, muy a menudo vendiéndolos a competidores que aplican la misma estrategia de concentración en un "core business" diferente. De esta manera, movilizan cantidades considerables de capitales que pueden usar de dos maneras principales, no incompatibles entre sí.

La primera consiste en reemplazar procesos de fabricación antiguos por otros más adelantados, generalmente por el uso de maquinaria nueva muy costosa, pero de alto potencial de producción. Ello permite al mismo tiempo eliminar, a veces masivamente, mano de obra, la cual implica una variedad de gastos constantemente recurrentes.

La removilización de capitales permite también un nuevo tipo de expansión horizontal, esta vez geográfica. Se está vislumbrando una nueva geografía de la producción, en función, por una parte, de monopolios ú oligopolios de hecho, y por otra parte, de la ubicación relativa de las fuentes de insumos y, finalmente de la ubicación de los mercados de consumo.

En esta nueva ecuación entra además una especie de geoeconomía de un nuevo tipo: Teniendo en cuenta las condiciones anteriores, la cuestión final es: ¿Dónde ubicar las unidades de fabricación en función de los gastos de distribución, que dependen de la posición geográfica, de la importancia demográfica y del poder adquisitivo de los consumidores?

Aparecen así los elementos de una estrategia productiva capitalista a escala planetaria. Es la cara geoeconómica misma de la globalización, comenzando a manifestarse. Si uno prosigue con el razonamiento, pueden hacerse conjeturas muy interesantes acerca de los futuros lineamientos de una geoeconomía planetaria. Quizás, como tantas veces en el pasado, la historia del futuro nos dirige hacia metas insospechadas de los propios actores, aún los de más peso.

¿Qué podría implicar en este sentido la globalización?

La reorientación de las partes por el todo.

Es probablemente aquí donde hay que introducir lo que algunos llaman ahora el factor ecológico-económico global, o sea instaurar la eco-economía. La implantación racional de las unidades de producción en la perspectiva del mercado planetario depende de varios factores:

- La ubicación geográfica de las fuentes de insumos

- La posición geográfica de los mercados de consumidores

- Los volúmenes respectivos de estos mercados (desde los puntos de vista demográfico y de poder adquisitivo)

- El costo del transporte de los productos fabricados, muy variable según el tipo

- Los costos de instalación y funcionamiento de las unidades de producción.

Ninguno de estos factores puede ser considerado como estable a mediano o a largo plazo. Ello implica que la nueva geografía económica global no será del todo estable.

Las fuentes de materias primas y/o de energía se agotarán en el futuro como se agotaron en el pasado en determinados lugares (por ejemplo el agotamiento del carbón y del mineral de hierro en Lorena, Francia).

A plazo de algunas decenas de años, el uso de nuevas formas de energía renovable y de insumos reciclados modificarán profundamente este factor de la ecuación.

Si bien la posición geográfica de los mercados de consumidores probablemente no cambiará de manera significativa, su peso relativo lo hará, tanto por razones demográficas como por aumento o disminución relativa de su poder adquisitivo. Basta notar ya cómo el potencial del mercado chino influye sobre la política norteamericana.

El futuro de los costos de transporte parece más o menos estable, pero las sorpresas son siempre posibles como lo demostró hace unos 30 años la aparición del transporte por contenedores.

Los costos de instalación y funcionamiento de las unidades de producción son quizás el factor más inestable e imprevisible. Se ven por lo menos tres factores que introducen grandes dudas:

- El ritmo creciente de obsolescencia de los equipos de producción debido al progreso tecnológico acelerado

- La disponibilidad y el costo futuro de la mano de obra altamente especializada. Es posible que se necesite finalmente un instituto de nivel universitario en cada empresa de avanzada.

- El costo ecológico, que tiene dos aspectos diferentes: el primero, la creciente necesidad de eliminar de manera "limpia" los desechos molestos o peligrosos.Será cada vez menor el número de basurales más o menos clandestinos de los que tanto uso se ha hecho hasta el presente. Por otra parte, el alza paulatina de las materias primas que se irán agotando planteará de forma crecientemente aguda el tema del reciclado, en sí mismo altamente complejo (científico, técnico, financiero, económico, legal, organizacional, social y político)

 

3. La Globalización Financiera

A la globalización económica se viene también ahora superponiendo la globalización financiera, que ofrece aspectos muy nuevos y cuya evaluación crítica es difícil, aunque por cierto muy necesaria e urgente.


3.1 Un Primer Factor Crítico

La administración de las finanzas, o sea el management y no pocas veces la manipulación de los capitales bajo sus formas más abstractas, se ha separado históricamente siempre más de la economía propiamente dicha. Sin embargo sus impactos posibles sobre la producción y el consumo no sólo no disminuyeron, sino que podrían incrementarse, quizás masivamente.

En años recientes varios nuevos modos de manipulación financiera se han desarrollado, cuyas características escapan a veces a los mismos especialistas de la banca. Ello se ha visto por algunos desastres masivos que han afectado a grandes empresas, incluyendo bancos de primera línea mundial. El hundimiento del Baring's por las especulaciones imprudentes y, finalmente fraudulentas, sobre futuros, de uno de sus agentes en Singapur, está aún en todas las memorias. Pero hubo varios otros casos recientes, incluso uno que afecta actualmente a uno de los mayores bancos suizos.

Un factor crítico es la naturaleza crecientemente abstracta de los montajes financieros que se conocen como productos derivados. El término de "producto" en sí es bastante ilustrativo de la tendencia vigente: Los bancos "venden" estas complejas operaciones, basadas en opciones, que son a la vez especulativas y destinadas a asegurar al "comprador" contra el riesgo especulativo mismo, por ejemplo en compra y venta de divisas o de valores mobiliarios (acciones principalmente).

Todo seguro tiene un costo y, por lo tanto, puede cobrarse al "cliente" a título de servicio. De ahí el término de "producto". Existe una teoría matemática abstracta - y abstrusa - de los derivados, que significativamente valió un Premio Nobel a su autor, un economista norteamericano. Pero aparentemente pocos la conocen y menos aún la comprenden. En consecuencia, el negocio de los derivados queda en manos de los operadores de mercado, que lo practican empíricamente, y también frecuentemente fuera de todo control. Además estas operaciones cubren (o descubren!) sumas a veces siderales, lo que puede introducir un riesgo cuya envergadura es difícil de calcular, particularmente en las finanzas de las empresas. Finalmente, es claro que en cualquier operación de este tipo hay necesariamente un ganador y un perdedor. Pero este tipo de riesgo puede también asegurarse por nuevos derivados. No es exactamente un casino, pero...

3.2 Un Segundo Factor Crítico

Un segundo factor crítico es la globalización misma de los mercados financieros mundiales: Uno de los efectos de la electrónica es que tenemos ahora el mercado universal permanente. Se sabe al instante, en tiempo real, lo que pasa en cualquier mercado en operaciones y, durante las 24 horas del dia, hay mercados en operaciones en algún lugar del planeta. La electrónica tiende a acortar los tiempos de reacción y, lo que es más problemático, a suprimir los tiempos de reflexión. Puede considerarse un verdadero milagro que, hasta ahora, hayamos escapado a un pánico mundial por cualquier razón local o global sea cual sea.

La aceleración y globalización de los mercados introduce finalmente un factor nuevo de inestabilidad, por efectos de caos... aunque, paradójicamente, podría con dispositivos apropiados llevar a una estabilización global por compensaciones.

Por su lado, en las bolsas de valores también, dos factores nuevos están tomando una importancia creciente.

El primero es la posibilidad de "avalanchas" electrónicas de ventas, producidas por la ejecución acelerada de órdenes masivas de tipo "stop loss", muchos de estos pre diseñados para funcionar automáticamente. Este riesgo ya se concretó en el más reciente crash de la Bolsa de New York en 1987. Sin embargo, y por suerte, el peligro fue comprendido inmediatamente y las disposiciones adecuadas fueron tomadas, y ulteriormente reglamentadas.

Otro aspecto, que parece positivo, pero cuya evaluación final es todavía dudosa, es el formidable crecimiento de los fondos de inversiones, que parece haber sido el factor principal de alza de las cotizaciones. Estos fondos son manejados por entendidos quienes, además, son muy conscientes de la absoluta necesidad de evitar ventas inoportunas que podrían desencadenar un pánico retroalimentado y por lo tanto imparable. Pero este, por lo menos aparente, factor de estabilización, tiene el inconveniente de reducir la elasticidad del mercado y de "pegarlo contra su techo". No se sabe qué consecuencias tendrá finalmente esta rigidez posiblemente excesiva.


4. Conclusiones

En síntesis, en el mundo de la economía globalizada, los grandes gerentes empresariales tendrán que ser estrategas de primer nivel, con un entendimiento superior de las condiciones globales en las que se desarrollarán sus actividades.

Cualquier empresa será en el futuro un microcosmos dentro ya no de un macrocosmos, sino de un megacosmos. Los problemas - pero también las oportunidades - podrán surgir de cualquier punto del horizonte global y los que no los perciban a tiempo serán rápidamente barridos de la escena.

Estos gerentes del futuro podrán adquirir la capacidad de percepción y la visión necesarias sólo por un sólido adiestramiento inter, multi y transdisciplinario, basado en conceptos y modelos adecuados para comprender y manejar las situaciones complejas (v.gr. pensamiento sistémico).

Un autor como Peter Senge, con su muy seria "Quinta Disciplina" lo entendió muy bien, aún así se las arregló para tapar sus huellas y no declarar explícitamente todo lo que obviamente se le debe a la Sistémica y a la Cibernética.

De cualquier modo, es destacable que no se podría sustituir un verdadero pensamiento global organizado, por una mera seguidilla de reflexiones, sin un ordenamiento central realmente coherente, y menos por libros de recetas.

La globalización es un típico fenómeno sistémico de emergencia de un nivel superior de complejidad y, por lo tanto, debe estudiarse con las herramientas conceptuales y los modelos correspondientes a su naturaleza.

 

BIBLIOGRAFIA

Bienaymé, Alain: L'Economie des Innovations Technologiques - Que Sais-je 2887, Presses Univ. de France, Paris, 1994
Lo Vuolo, Ruben et al.:Contra la Exclusión:la propuesta del ingreso ciudadano - Miño y Dávila, Buenos Aires, 1995
Rifkin, Jeremy: The End of Work - G.P. Putnam Sons, New York, 1995
Senge, Peter M.: La Quinta Disciplina - Granica, Barcelona, 1992

 


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